Pasado un poco más del mes de la asunción del nuevo gobierno de Mario Abdo Benítez en Paraguay, en agosto del año pasado, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) propició una de las noticias que mayor impacto había generado en las redes sociales.

Se trató de la contratación de Nieve Soledad Melgarejo, por parte de dicho Ministerio, radióloga y hurrera de profesión, para el asesoramiento de obras a ser llevadas a cabo o no por el Gobierno de turno. De esta manera, Melgarejo dejó de realizar rayos X en el hospital de Caazapá para asesorar al Ministro Arnoldo Wiens.

Si bien esto fue en noviembre, Melgarejo es nuevamente noticia, debido a su reciente nombramiento, a través del Decreto presidencial N˚995, como Directora de Gestión Intergubernamental de dicho ente gubernamental.

Es decir, ante la falta de preparación para el cargo, la radióloga no llegó al puesto por su capacidad sino por medio del cuotaje político.

Según el diario La Nación, la remuneración total de Melgarejo, ascendería a un total de 20 millones de guaraníes, es decir aproximadamente 3.327 dólares por mes.

Sin embargo, no es el único caso en donde una persona con nulo conocimiento del área en el cual va a desarrollar labores para este nuevo gobierno, es nombrada.

Al respecto, Héctor Figueredo, titular de la seccional colorada de Carapeguá, fue designado, Cónsul General de Buenos Aires, por Abdo Benítez, violando de esta manera el Artículo 42 de la Ley 1335/99 que claramente reza “La función consular está reservada a los funcionarios del Servicio Diplomático y Consular”.

Pero, lo inverosímil de esta situación es que Figueredo haya reconocido que no tiene noción alguna de las funciones que debe ejercer como Cónsul General del Paraguay en Buenos Aires aunque prometió que representará al país con “honradez y patriotismo”.

Estos son solamente dos casos de muchos que seguramente habrán en la administración pública. La problemática estriba en que los favores políticos no pueden ni deben ser devueltos con cargos públicos que pesarán significativamente en los contribuyentes.

De esta manera, se demuestra que el Estado sigue gastando el dinero de los contribuyentes de manera equivocada y al mismo tiempo el Ministro de Hacienda, Benigno López (hermano del presidente), constantemente aparece en los medios de comunicación haciendo mención que el Estado necesita recaudar más.

Claramente el Estado no necesita recaudar más sino lo que requiere realizar, y con suma urgencia, es un saneamiento en cuanto a la utilización de los fondos públicos para lograr una mayor eficacia y eficiencia de los mismos.

Este es el Gobierno “de la gente” pero de la gente amiga de los que ostentan el poder, por eso es menester ponerle un alto al despilfarro del dinero de los contribuyentes en puestos, contrataciones y otros gastos estatales que son innecesarios.

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